El
Milagro Asiático
Por: Prof. Alonso Ojeda
Presentación
El documento que presento a continuación pretende
mostrar de qué manera el llamado milagro del Sudeste
Asiático tuvo lugar desde finales de la Segunda
Guerra Mundial. Causa extrañeza por qué países que
pertenecieron al Tercer Mundo hayan logrado en tan
corto tiempo un crecimiento sin precedentes en la
historia mundial.
El trabajo se divide, para efectos metodológicos, en
tres partes: primero, mostraré algunas cifras que
reflejen la situación económica de la región del
Sudeste Asiático, incluyendo a los denominados
Tigres Asiáticos; a continuación, viene una breve
presentación de las diferentes y más relevantes
hipótesis de las causas por las cuales el “milagro
asiático” se hizo realidad, y por último, haré una
reseña de los principales elementos de la Crisis
Asiática que se presentó en 1997 y que hizo
tambalear al sistema financiero a nivel mundial.
Es mi deseo que este trabajo sea de agrado del
lector y que, de alguna manera, contribuya a servir
como material de referencia para investigaciones
posteriores sobre la materia.
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Contenido:
El
sudeste asiático ¿milagro?
El historial
El auge económico de Asia oriental en perspectiva
internacional
Posibles razones del asombroso despegue económico
Pero, ¿qué fue lo que pasó, según los analistas
internacionales?
Dificultades por superar en la región
Mitos y realidades de la incidencia de Asia oriental
en la economía global
Causas de la Crisis Asiática
El debate sobre la productividad |
El sudeste asiático
¿milagro?
En los años cincuenta y sesenta se creía ampliamente que los
países en desarrollo podían crear bases industriales
únicamente sustituyendo las importaciones por bienes
manufacturados domésticos. Sin embargo, desde mediados de
los sesenta, fue siendo cada vez más evidente que había otro
posible camino hacia la industrialización: las exportaciones
de bienes manufacturados, básicamente hacia los países
avanzados. Además, los países que se desarrollaron de esta
forma, un grupo al que se refiere ahora el Banco Mundial
como las HPAE [1] “high performance Asian Economies” (es
decir, economías asiáticas de altos resultados), han
alcanzado un crecimiento económico espectacular.
La definición de HPAE por parte del Banco Mundial contiene
tres grupos de países cuyos milagros comenzaron en momentos
diferentes. En primer lugar está Japón, que comenzó un
rápido crecimiento económico poco después de la Segunda
Guerra Mundial y tiene ahora una renta per cápita similar a
la de Estados Unidos y la de Europa Occidental. En los años
sesenta empezó el rápido crecimiento económico en cuatro
economías asiáticas más pequeñas, conocidas como “Los Cuatro
Tigres”: Hong Kong, Taiwan, Corea del Sur y Singapur.
Finalmente, a finales de los setenta y en los ochenta
comenzó un rápido crecimiento en Malasia, Tailandia,
Indonesia, y de forma más espectacular, en China.
El historial
Las economías de mercado de Asia oriental han registrado un
crecimiento acelerado y relativamente equitativo que da
lugar a una rápida reducción de la pobreza; las economías
mixtas de China y Viet Nam experimentaron una aminoración
rápida de la pobreza desde principios del proceso de
transición. Aunque el número de personas que subsisten con
ingresos de menos de $1 diario ha disminuido de 413 millones
en 1990 a 392 millones en 1993 --o sea, la cuarta parte de
la población regional--, esa cifra comprende aproximadamente
el 34% de los pobres de todos los países en desarrollo (4%,
si se excluye el total de pobres de China). Los indicadores
sociales han mejorado notablemente. La tasa de mortalidad
infantil (por cada 1.000 niños nacidos vivos) ha descendido
de un nivel ya bajo de 44 en 1987 a 35 en 1993, frente a 54
en todos los países en desarrollo. En el mismo período, la
esperanza de vida ha aumentado de 67 a 68 años, frente a 64
años en todos los países en desarrollo. El analfabetismo de
adultos ha disminuido de 29% en 1985 a 24% en 1990 y, dada
la tasa actual de la matrícula secundaria de 52% (46% en el
caso de las niñas), es probable que la región alcance el
objetivo de todo el Banco --enunciado por el Presidente de
la institución, Sr. James Wolfensohn, en la Cuarta
Conferencia Mundial sobre la Mujer, celebrada en Beijing--
de proporcionar acceso a la educación secundaria al 60% de
los niños para el año 2010.
Los países de Asia oriental han logrado integrarse en el
mercado mundial tanto de capital como de bienes. Desde 1990
la región es la principal destinataria de los flujos de
capital privado. Tan sólo en 1995 los países en desarrollo
de la región recibieron un volumen estimado de flujos de
capital externo de $108.000 millones, de los cuales $98.000
millones provinieron de fuentes privadas, incluidos $54.000
millones de inversiones directas. Ese notable aumento de los
flujos de capital externo fue estimulado por el rápido
crecimiento, la aplicación de principios económicos
acertados y un alto grado de integración en el mercado
mundial. Los países de Asia oriental realizan importantes
inversiones tanto en su propia economía como en las de
naciones vecinas; sus tasas de ahorro interno han sido de
35% del PIB o superiores, y más del 70% de la inversión
extranjera directa proviene de la propia región. Además,
estos países han logrado utilizar las entradas de capital
extranjero con más eficacia que los de otras regiones en
desarrollo, lo que ha contribuido a su rápido avance
tecnológico. La inversión extranjera directa también dio
lugar a cambios estructurales, al aumentar la proporción que
corresponde a la producción manufacturera en el PIB y las
exportaciones; por ejemplo, en China las exportaciones de
las empresas en las que se han hecho inversiones externas
(en su mayoría asociaciones en participación) representan
casi el 40% del total de exportaciones.
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